El Sentido de mi Vida

 

Esperaba de la vida un sentido,

Aunque la razón me lo impedía,

La tristeza eterna, me invadía,

Y mi corazón ya no latía.

 

El amor había terminado,

En mi alma no tenía cabida,

A Dios todas las noches pedía,

Terminar con esta triste melancolía.

 

Saeta perdida era,

A merced del viento de lo cotidiano,

Viví amores falsos,

Entre mil amigos de cartón.

 

La desesperanza era mis mañanas,

La soledad mis tardes,

La melancolía mis ocasos,

La tristeza mis noches de verano.

 

Mi corazón se endurecía,

Mis manos no se abrían,

Mis ojos no veían,

Y mi pluma ya no escribía.

 

Hasta que tú, estrella mía,

Un día llegaste a mi vida,

Borraste toda mi pena,

Hiciste que olvidara la melancolía.

 

Volvió el sentido a mi vida,

En mi razón solo estaba tu imagen princesa mía,

La tristeza se transformó en alegría,

Y mi corazón del pecho se salía.

 

Volé hasta tu regazo,

Y viví el amor entre tus brazos,

Mis manos se abrieron para acariciarte,

Mis ojos no hacen más que admirarte.

 

Eres la dulce esperanza en mi vida,

 Dueña de mis ansias y de mi alma,

La esperanza de mi futuro,

Y la dueña de mi poesía.

Jorge Ortiz Zurita (c) La Casa del Poeta 2005